jueves, 7 de abril de 2016

La mujer de su vida


Aquel collar de ámbar estaba sobre el viejo mapa que el abuelo consultaba cada día para no olvidar las rutas que había atravesado con su viejo camión. Él, había trazado numerosas líneas como una constelación única en su memoria. La Puebla, Algarbia, Lula, Amura, Morón, Palencia, Pimiango un sin fin de pequeñas ciudades a las que acudía a vender todo un mundo de cacharrería.

Abuelo, ¿de quién es ese collar? le pregunté. 
Mi viejo abuelo me miró y con una lágrima en su rostro contestó: de la mujer de mi vida. 

lunes, 4 de abril de 2016

La isla

La isla contaba con una limitada playa, vegetación de no demasiada altura, árboles exóticos y varias palmeras idílicas amén de miles de insectos altamente voraces que lo mortificaban con insistente avidez por succionar cada palmo de su piel. Despertó tras una extraña sensación de haber dormido más de lo normal. Salió a navegar con una buena amiga, compañera de trabajo y amante esporádica. Quiso impresionarla. Viajaron hasta aquel islote pequeño, romántico y perdido. Quería fascinarla con aquella imagen real e igual a la que ilustran portadas de lujosas revistas de viajes. Bajaron con varias botellas de champán bien frío y una extensa toalla donde tender los cuerpos que ajenos a la fina y blanca arena se entregarían al roce frenético del sexo bajo los cálidos tonos del ocaso.
¿Sería una broma? Por delante, un plano casi de ojo de pez y en el centro, él, una diminuta figura clavada en el olvido. Tras un temblor de piernas, cedió y sentado en la arena avistó un interminable horizonte de océano más infinito que nunca y sintió el miedo de la soledad no deseada. 

jueves, 31 de marzo de 2016

A cielo abierto


La nube tímida.

martes, 18 de marzo de 2014

inJusticia Universal

La suciedad avanzaba sin remedio. Los días estaban teñidos de decadencia. A la espera le faltaba ilusión. Cansancio y un estar desesperado era el signo de los tiempos. Los ricos crecían en su opulencia repartiendo miserias entre los cada vez más pobres. La mirada del pequeño Andrés hizo llorar a su padre. La dignidad se la comió el miedo y el miedo era el alimento que día a día los nutría en ese desierto de humanidad vencida.  

domingo, 2 de marzo de 2014

In memoriam

Por un amigo;
Él era un gran tertuliador, ocurrente hasta el extremo, con una increíble capacidad para hacer grandes los detalles mas insignificantes y elevarlos a la categoría de relevantes. Con su pose de señorito sevillano 'de toda la vida', escondía en su mochila todo un repertorio de dichos populares y saberes ancestrales aprehendidos en su dilatada carrera vital.

Recuerdo vívidamente, y esa conversación me inspira estas lineas, un día en el que se revelaba contra el uso y abuso de la palabra "tolerancia", cómo muchos la enarbolaban como bandera, sin saber siquiera su significado real y comparándolos a los de misa diaria y palmadas en el pecho… pero a la hora de ayudar al prójimo próximo se escabullen y cruzan de acera agachando la cabeza...


Por ti y por todos los que pasaron por mi vida dejando huella, gracias.
De Maica González Serrano.

Imaginario

Imaginario
El tiempo y las palabras ayudan a entendernos