viernes, 24 de marzo de 2017

El Manzano

Microrrelato escrito por María Query Acosta. Esta jovencísima escritora de 9 años de edad, se estrena en el blog con esta bella historia cargada de valores. María nos destaca en ella la importancia de la solidaridad y lo extraordinario que es compartir. Disfrútenlo.

Mi padre me contó que ese manzano estaba ahí desde que él tenía tres años, mi bisabuelo lo llevaba allí y jugaban, cerca había columpios, toboganes, balancines y una rueda... Un día mi padre se encontró a un mendigo en el árbol, le dió mucha pena y se rebuscó en los bolsillos a ver si tenía algo de dinero para darle, ¡Tenía! pero... era para comprarse cromos, y pensó... "yo tengo pocos cromos pero ese hombre no tiene ni para comer, así que se lo daré a él", cuando se lo dio el mendigo le dijo "gracias, hijo, y que dios te bendiga", esas palabras le gustaron más que los cromos que se pudiera comprar, miró al manzano y vio como él también se lo agradecía, sonrió y se fue a casa.


¿Cuántos cromos te has podido comprar? Le preguntó su madre, ninguno, le di el dinero a un mendigo, su madre sonrió y dijo: ¡Muy bien, hijo! y mi padre le dijo que aunque estaba satisfecho también necesitaba sus cromos, su madre le contestó: ¡Toma, andaaaaaa, cómpratelos! Cuando fue no vio al mendigo, miró al árbol y le preguntó ¿dónde está?, el manzano le respondió: "No te preocupes de eso ahora, piensa en tu buena acción y que la vida te lo ha devuelto dándote otra vez el dinero para tus cromos, no sientas pena por el mendigo, siente gozo de tu acción" En ese momento es cuando mi padre pensó que ese árbol era mágico y que debía contar la historia y por eso me la contó a mi y yo os la cuento a vosotros y vosotros la contaréis... a mi también me habla el manzano cuando voy. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Así comenzábamos

Un dragón tras mi ventana

Una vez intenté luchar contra un dragón, este inmenso animal me dio un zarpazo con su cola y quedé herida. En meses me cobijé en el silen...