viernes, 22 de noviembre de 2013

Próxima Estación

El traqueteo del tren no le dejaba conciliar el sueño. Hacía horas que la monótona cantinela del vaivén la mecía en vano. La imagen de su figura en el andén la golpeaba una y otra vez. Cada vez más pequeño, cada vez más ausente; cada segundo que lo aleja me acerca a él, al destino incierto de un viaje a la esperanza, cargada de consejos enlatados, salvada por los ojos profundos que hablan en silencio de la espera, de la suerte, del amor...
Notó como alguien le tocaba el hombro insistente. -Mademoiselle- ¡Nous arrivons a Marseille!
Un microrrelato de Maica González Serrano.

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